
Desafíate a ti mismo. Richard Branson suele decir que su mayor motivación es desafiarse a sí mismo. Él trata la vida como si fuera una eterna universidad donde se puede aprender algo nuevo cada día. Pero antes, con ocho años, Richard Branson aún era incapaz de leer y escribir.
Con doce años descubrieron que tenía dislexia. “En ciertas asignaturas me resultaba imposible aprender, como Francés. También era incapaz de hacer las operaciones matemáticas más básicas” Recuerda el propio Richard sobre aquella dura etapa escolar. Richard pudo superar estos problemas de forma drástica: un preparador personal le azotaba y castigaba duramente hasta que Branson terminó por memorizar cifras y datos como un ordenador. “Cuando hice un test de inteligencia, terminé por entregarlo en blanco, sin marcar ninguna respuesta; estaba totalmente en blanco. Lo peor es que si la vida dependiera de los test de inteligencia, segurísimamente, yo no habría llegado muy lejos…” Y lo dice el tercer hombre más rico de Inglaterra, condecorado con el título Sir de Inglaterra (Caballero de Inglaterra) de la mano de Isabel II por su capacidad iniciativa empresarial. Desde que fundara su primera empresa relacionada con el sector discográfico en 1970, Richard Branson ha creado más de 400 empresas explorando prácticamente todas las industrias que podamos imaginar: aerolíneas, empresas de telefonía móvil, hoteles, bancos, gimnasios e incluso turismo espacial, hasta acumular un patrimonio neto de aproximadamente 5.000 millones de dólares, entrando de esta forma en la lista Forbes como uno de los 400 hombres más ricos del mundo.
Comentarios
Publicar un comentario